miércoles 22 de julio de 2009

tu pañuelín

(Madrid, 22 de julio de 2oo9)

VIOLETA

No entro sin llamar
en tu claustro; me atoran
tu ojera pulcra, tu ensimismamiento.
Pero oigo maitines
y ahora ya me atrevo
a prender la tu flor. Ay, que me entregas
tu pañuelín, y cómo es
de galano su olor, ganas me dan
de estarme sin estar en mí,
cediéndome y hurtándome a tu esquiva virtud.
... Bien hallada, te dejo, ya me vuelvo a mi oficio, más antes te deseo
que ames el peligro, que tengas días claros,
que me escribas frecuente y rías mucho.
En el desastre, pruébame. Que un dios cruel no halles.

(Luis Feria, Casa común, Valencia, Pre-Textos, 1991, p. 32)