miércoles, 18 de febrero de 2009

la duración de esta vida intermedia

(Barcelona, 9 de septiembre de 2oo8)

Si supiera que vienes en otoño
daría un manotazo a este verano,
desdeñosa y sonriente,
como hacen las mujeres con las moscas.

Si te pudiera ver dentro de un año
haría doce ovillos con los meses,
guardándolos cada uno en un cajón
para no equivocarme.

Si el plazo fueran siglos
los iría contando con la mano,
restando hasta caérseme los dedos
en la isla de Tasmania.

Si estuviera segura de vivir
los dos tras el final de esta existencia,
tiraría el vivir como una cáscara
para quedarme con la Eternidad.

Pero como no sé la duración
de esta vida intermedia,
siento el pinchazo de la Abeja Duende,
que hace daño aunque no se ve jamás.

***

If you were coming in the fall,
I'd brush the summer by
With half a smile and half a spurn,
As Housewives do a Fly.

If I could see you in a year,
I'd wind the months in balls -
And put them each in separate Drawers,
Until their time befalls -

If only centuries delayed,
I'd count them on my hand,
Subtracting till my fingers dropped
Into Van Diemen's Land.

If certain, when this life was out -
That yours and mine should be,
I'd toss it yonder like a Rind,
And taste Eternity -

But now, all ignorant of the length
Of time's uncertain wing,
It goads me, like the Goblin Bee -
That will not state - its sting.


(Emily Dickinson, Algunos poemas, Granada, La Veleta, 2oo1, p. 97. Versión de Carlos Pujol).

lunes, 16 de febrero de 2009

la función que gusta a todos

(Madrid, 16 de febrero de 2oo9)


Si yo muriera y tú
vivieses todavía,
y continuase el tiempo gorgoteando,
la mañana hecha luz,
el mediodía ardiendo,
como suele ocurrir;
madrugando los pájaros
para tejer sus nidos,
como siempre afanosas las abejas...
Sería entonces fácil renunciar
a las cosas de aquí.
¡Qué bien saber que los negocios van
a seguir siendo prósperos
cuando una duerme entre las margaritas!
Que el comercio será muy floreciente,
viento en popa la industria.
Eso da un gran sosiego al que se va,
deja sereno el ánimo:
que señores tan listos
dirijan la función que gusta a todos.

***

If I should die,
And you should live -
And time should gurgle on -
And morn should beam -
And noon should burn -
As it has usual done -
If birds should build as early,
And bees as bustling go -
One might depart at option
From enterprise below!
'Tis sweet to know that stocks will stand
When we with daisies lie -
That commerce will continue -
And trades as briskly fly -
It makes the parting tranquil
And keeps the soul serene -
That gentlemen so sprightly
Conduct the pleasing scene!

(Emily Dickinson, Algunos poemas, Granada, La Veleta, 2oo1, p. 22-23. Versión de Carlos Pujol).

sábado, 14 de febrero de 2009

apagar la mirada



VIVIR EN EL CAMPO

Sobre la naturaleza no hay
ya mucho que decir:
Cada mañana a las nueve
aparecen tres venados
en el campo visual: Los veo
un rato desde la ventana
antes de apagar la mirada

(Günter Kunert, Antología de cien poemas (1950-1990), Huelva, Fundación Odón Betanzos Palacios, 1995, p. 105. Trad. de José Luis Reina Palazón).

miércoles, 11 de febrero de 2009

una incorrección

(La madrileña calle Pinar estuvo en Siberia el 9 de enero de 2oo9)


Debajo de un árbol, frente a la casa, veíase una mesa y, sentadas a ella, la muerte y la niña tomaban el té. Una muñeca estaba sentada entre ellas, indeciblemente hermosa, y la muerte y la niña la miraban más que al crepúsculo, a la vez que hablaban por encima de ella.
-Toma un poco de vino -dijo la muerte.
La niña dirigió una mirada a su alrededor, sin ver, sobre la mesa, otra cosa que té.
-No veo que haya vino -dijo.
-Es que no hay -contestó la muerte.
-¿Y por qué me dijo usted que había? -dijo.
-Nunca dije que hubiera sino que tomes -dijo la muerte.
-Pues entonces ha cometido usted una incorrección al ofrecérmelo -respondió la niña muy enojada.
-Soy huérfana. Nadie se ocupó de darme una educación esmerada -se disculpó la muerte.
La muñeca abrió los ojos.

(Alejandra Pizarnik, Prosa completa, Barcelona, Lumen)

sábado, 7 de febrero de 2009

idioma del gato

(Madrid, 4 de diciembre de 2oo8)


Me gustaría verme traducido
al idioma del gato.

Ese merodear. Esa atención. Ese silencio.

viernes, 6 de febrero de 2009

de ciudades y cielo

(Zaragoza, 23 de enero de 2oo9)


LA NOCHE DEL CONCIERTO DE AEROSMITH

En medio del concierto de Aerosmith
de repente, no sé por qué -tal vez
es el calor extraño de los focos-, me veo
en una habitación; estoy sentado
junto a la luz azul y pienso: todas
las cosas a mi alrededor se acercan,
quieren entrar al libro,
son igual que esos pájaros, los pájaros tan tristes
que se golpean contra las ventanas
de una casa encendida.
Me pregunto
qué va a pasar entonces, qué está pasando ahora.

Y hay algo raro, algo
parecido a los viajes en tren, la sucesión
de ciudades y cielo, de ciudades
y cielo, de ciudades
y cielo, desde un tren,
de ciudades y cielo.

(Benjamín Prado, Cobijo contra la tormenta, Madrid, Hiperión, 1995).

jueves, 5 de febrero de 2009

Cuatro poemas de Izet Sarajlic

(Rastro de Madrid, 25 de enero de 2oo9)


HERMANAS

Las de Esenin
se llamaban Shura y Katia.

Las de Mayakovsky,
Ludimilla y Olia.

Las mías, Nina y Raza.

Y todas han muerto.

Raza y Nina
a cincuenta días de distancia.

Han muerto, o mejor dicho,
las penurias las han asesinado.

Tengo que encontrar como sea
una nueva hermana.

Porque yo no puedo
vivir sin ser hermano.


***

A LOS AMIGOS DE LA EX YUGOSLAVIA

¿Qué nos ha ocurrido de repente,
amigos?

No sé qué hacéis.
Qué escribís.
Con quién bebéis.
Qué libros leéis.

No sé siquiera
si seguimos siendo amigos.


***

VIUDEZ

Todas vuelven de algún lugar.
Zelja de Regensburg.
Sanja de Trieste.
Asja de Mallorca.
Daniela de Túnez.
Nieves de Roma.
Mirka de Budapest.
Sandra Lucic de Tucêpi.
Nusa Kajetan del mercado.
Zaga del hospital.
Lucy de clase.

Todas vuelven de algún lugar.
Sólo tú no vuelves.


***

AQUELLOS DOS ABRAZADOS

Aquellos dos abrazados a orillas del Rin en Gothlieben
podríamos ser tú y yo.
Pero tú y yo no volveremos nunca a pasear
abrazados a orillas de ningún río.

Ven, paseemos al menos en este poema


(Una calle para mi nombre, Lucena, 4 Estaciones, 2003 (2ª ed.), pp. 97-98, 92, 116 y 118. Trad. de Juan Vicente Piqueras, Sinan Gudzevic y Raffaella Marzano).