Nadie pudo escribir con mejor letra que el pájaro en la nieve esta mañana. Yo me llamo gorrión y te lo digo en trazos cuneiformes, sin temor a que lo lean otros. Sólo el sol, y nada más que el sol, podrá borrarlo.
(Andrés Trapiello, El gorrión y sus cómplices, Valencia, Pre-Textos, 2oo4, p. 10)
Qué buen quehacer el tuyo: vivir para cantar. ¿Y qué mejor canción que tu vivir soñando o transviviendo, sentirte transcurrir y convivir? Oigo sonar la vida que nos llama; no te entretengo más; no me entretengas tú; cada uno a su oficio. Vozarrón, que compongas; a la noche nos vemos. Tú música y mis versos; la alegría; a qué más.
(Luis Feria, Casa común, Valencia, Pre-Textos, 1991, p. 22)