
ESCUELA DE LETRAS
No debieras mezclar
las caídas de ánimo
con la literatura.
Míralo bien.
Ni un esturión
con el miedo a la noche,
ni un bólido amarillo
con la última cerveza.
Ni dos vinos distintos.
Mejor: no mezcles nada.
(Luis Muñoz, Manzanas amarillas, Madrid, Hiperión, 1995, p. 20)