
Esse comboio de corda
De niño
tuve un viejo tren de cuerda. En él
viajaba a todas partes, pero no era
yo quien viajaba sino el otro.
Tú serás el maquinista, me decía,
y yo tu invitado. Cuando falten
las palabras vendré a jugar contigo,
pero siempre estarás solo. Algún día
entenderás lo que quiero decirte.
(en No tengo ruiseñores en el dedo, Valencia, Pre-Textos, 2oo6).